El corazón de Las Murallas no es otro que este horno de leña del que salen los más exquisitos platos, deliciosas especialidades del Restaurante.
Construido en piedra y madera, dispone de dos comedores en dos niveles, 40 plazas en la planta baja y 60 en la planta alta. Un rincón con encanto en el que disfrutar de momentos agradables e inolvidables.